Una vez en el hogar o vivienda se debe tener en cuenta que la recuperación de una cirugía por laparoscopia por lo general dura entre dos y tres semanas, en este proceso el paciente experimentará diferentes síntomas, entre los que encontramos:
- Dolor en el abdomen o en uno de los hombros, esto debido a los gases que aún quedan en el abdomen, se alivia con el paso de los días.
- Dolor en la garganta, como consecuencia del tubo respiratorio, chupar trozos de hielo o hacer gárgaras puede disminuir la molestia.
- Nauseas y vomito, el cirujano puede recetarle medicamentos para tratarlo.
- Heces sueltas después de comer, esto puede durar entre cuatro u ocho semanas.
- Hematomas que desaparecerán por si solos, y enrojecimiento de la piel alrededor de las heridas.
La persona intervenida quirúrgicamente por laparoscopia puede regresar al trabajo luego de la segunda semana, siempre y cuando, tenga en cuenta la autorización del especialista y siga al pie de la letra los cuidados que este le indique.

